Allison Anders

Anders hizo su debut como escritora y directora con Border Radio (1987), un estudio de la escena punk de Los Ángeles, en colaboración con dos ex compañeros de clase.

Su primer esfuerzo individualmente llego cuando realizó Dos destinos (1992), que habla de una madre soltera y sus dos hijas adolescentes, después le vino Mi vida loca (1993), que analiza las pandillas de chicas en el vecindario Echo Park de Los Ángeles donde se estableció Anders como cineasta.

Los críticos la han mostrado como una cineasta profundamente personal que ha usado su propia experiencia para hacer estudios valientemente realistas, bien observados y suavemente ambulatorios de mujeres que llegan a la mayoría de edad en medio de condiciones sociales difíciles.